A lo largo de la amplia extensión que ocupa el término municipal, es posible apreciar verdaderas joyas naturales que se esconden en sus espacios naturales protegidos.
El paisaje vegetal esta conformado por raros endemismos, desde las arenas costeras a las altas cumbres, constituye un sueño para el amante de la botánica y una gratificante novedad para el visitante. Los palmerales conforman sin duda uno de los elementos más representativos del paisaje desde el nivel del mar hasta el sector de medianías. Puede afirmarse que en la flora canaria se da la mayor concentración de formaciones vegetales y raros endemismos de la Comunidad Europea, algunas de ellas auténticos fósiles vivientes de plantas o bosques extinguidos.
Pocos lugares del planeta ofrecen tan extraordinarias condiciones para la observación del medio físico, biológico e incluso astronómico como el de las Islas Canarias. Destacados son también los enclaves de valor arqueológico y etnográfico que se localizan en esta gran reserva natural que es la Villa de San Bartolomé de Tirajana.
La fauna hace de la isla destino internacional de ornitólogos y observadores de aves por el valor de la avifauna isleña distribuida en todos los ecosistemas insulares a las que se suma el inacabable desfile de nidificantes y migratorias.
Para el estudio y observación de estas últimas, el municipio de San Bartolomé de Tirajana cuenta con dos lugares privilegiados: El Sitio de Interés Científico de Juncalillo del Sur, espacio natural protegido donde descansan o anidan numerosas especies migratorias y acuáticas, y la Reserva Natural Especial Dunas de Maspalomas, espacio también protegido por otros valores faunísticos, florísticos y estéticos. Unos prismáticos y una guía de aves de Canarias abren un universo apasionante.
La Villa de San Bartolomé de Tirajana participa de la red de Espacios Naturales Protegidos de Canarias en unas 10.166’5 hectáreas, desde la zona del litoral, con sus lugares más representativos: “Juncalillo del Sur” y la “Reserva Natural Especial Dunas de Maspalomas”. La primera figura como uno de los observatorios naturales de aves migratorias mas importante de la isla, la segunda se ve integrada por tres elementos naturales: un espacio de arenas fijas y móviles, restos de un antiguo palmeral y una laguna costera, formando un grupo natural de incalculable valor botánico y faunístico; hasta la cima más alta de las montañas, haciéndose notar algunos como; “Paisaje Protegido de Fataga”, monumentos naturales como los “Riscos de Tirajana”, “Parque Natural de Pilancones”, varios yacimientos arqueológicos como el de Arteara, el del Barranco de Rosiana o Risco Blanco entre otros muchos, que conforman la riqueza paisajística de nuestro entorno.
Así mismo, San Bartolomé de Tirajana posee en su término municipal, varios Lugares de Importancia Comunitaria (Lic). Un total de 7, de los 37 existentes en Gran Canaria. Las Dunas de Maspalomas, con 403.3 hectáreas, Pilancones, con 5794.4 hectáreas, Fataga, con 3004.6 hectáreas, Riscos de Tirajana, con 772.2 hectáreas, Juncalillo del sur, con 192 hectáreas, Macizo de Amurga, con 5253 hectáreas, Sebadales de Playa del Ingles, con 2425 hectáreas. Resultando un total de 17844.5 hectáreas.
AREAS DE ESPECIAL PROTECCIÓN:
Reserva Natural Especial de Los Marteles: la espectacularidad de este agreste paisaje, en la que destaca la blanquecina mole de Risco Blanco, singular hito paisajístico (Un enorme domo fonolítico de 400 metros de altura) no pasa desapercibido desde cualquier punto de la Caldera de Tirajana.
Reserva Natural Especial de Las Dunas de Maspalomas: Junto con el espacio de arenas móviles y fijas de que dan nombre a la zona, de singular valor paisajístico, los restos de un amplio palmeral y la laguna costera conocida por La Charca, constituyen los tres ecosistemas diferenciados de este espacio. A pesar de las transformaciones sufridas, sigue albergando especies de interés botánico, así como una interesante fauna, tanto de invertebrados como vertebrados. La avifauna supone uno de los aspectos más valiosos.
Parque Natural de Pilancones: entre la Caldera de Tirajana y la cuenca de Chira se halla este parque, ocupando la parte superior del barranco de Ayagaures y el Pinar de Pilancones. Este lugar con pretensiones en los inicios de Parque Nacional, supuso la primera iniciativa de creación de un especio protegido de estas características en la Isla en el año 1973, según propuesta presentada al Instituto para la Conservación de la Naturaleza. Los materiales geológicos más antiguos de la Isla han servido de marco para que la erosión haya dibujado un paisaje de barrancos y afiladas cresterías. La cubierta vegetal más importante es el pinar, que da cobijo a algunos de los más valiosos y amenazados representantes de la avifauna insular. Tiene unas 5.794 hectáreas y ha sido declarada íntegramente “Zona de Especial Protección para las Aves” por la Unión Europea, así como “Área de Sensibilidad Ecológica” por el Parlamento Canario.
Parque Rural del Nublo: a partir de la Degollada de Cruz Grande se entra en el Parque Rural del Nublo, que ocupa buena parte de las Cumbres y del sector suroccidental de la Isla. Formando parte de este entorno encontramos el Monumento Natural del Roque Nublo, rocoso monolito que constituye el símbolo natural de la isla. Compartiendo parte de su superficie con los municipios limítrofes, el parque constituye un enclave merecedor de una mayor categoría, dados los valores naturales y patrimoniales que encierra. Es una de las áreas donde se encuentran los materiales geológicos más antiguos en la formación de Gran Canaria.
Monumento Natural Riscos de Tirajana: esta formado por las paredes de una gran caldera que en su totalidad alcanza una extensión de 35 kilómetros cuadrados, producto de la erosión. Aquí encuentran refugio algunos raros endemismos botánicos incluidos en el Libro Rojo de la Flora Canaria como especie en peligro de extinción.
Paisaje Protegido de Fataga: Discurre a lo largo del gran barranco del mismo nombre, de espesos palmerales, yacimientos de gran valor arqueológico y pintorescos caseríos, como los de Fataga y Arteara. Este paisaje abarca el barranco que ha abierto la erosión para dar salida a las aguas que discurren hasta Maspalomas. Aunque las canteras existentes en su límite meridional causan un fuerte impacto, a medida que se asciende hacia el interior entre arriscados espacios, es posible contemplar uno de los paisajes más espectaculares de la isla. Tabaibales y cardonales de las zonas bajas dan paso a hermosos palmerales. Incluso algunos pinos se cuelgan de las verticales paredes, o el escaso Drago de Gran Canaria mientras que a lo largo del cauce la presencia de agua favorece la existencia de un denso cañaveral. Destacados son también los enclaves de valor arqueológico y etnográfico.
Sitio de Interés científico de Juncalillo del Sur: se localiza en la franja del litoral sureño, entre Juan Grande y el caserío marinero de Castillo de Romeral. Además de la presencia de algunos endemismos botánicos, este es uno de los lugares de mayor interés de la isla para la observación de aves migratorias y marinas, tanto en las salinas como en las zonas encharcadas (saladares). Numerosas especies de limícolas buscan aquí alimento e incluso algunas aves se citan como nidificantes.
Yacimiento Arqueológico y Necrópolis de Arteara: En la margen derecha del barranco de Fataga, inmediato a la localidad de Arteara, se localiza un importante cementerio aborigen datado en el siglo IV a.C. en el que se han identificado más de 800 enterramientos tumulares. Construidos en piedra seca se componen de una cista o caja hecha de lajas donde se depositaba el cadáver, y una vez tapada se sepultaba bajo amontonamientos de piedras. Los materiales óseos hallados no ha permitido determinar los ritos funerarios aunque sí los tejidos de palma y junco que usaban de mortaja. También la tipología mediterránea y cromañoide de sus individuos así como su robustez y notable estatura. La importancia del yacimiento ha justificado la creación de un Centro de Interpretación, donde se recogen los restos más significativos de la cultura de los antiguos canarios.
Yacimiento Arqueológico del Barranco de Rosiana, Risco Blanco y El Pajar. Destaca del Yacimiento de Rosiana su espectacularidad, así como que varias cuevas presenten pinturas en su interior. Lo forman más de un centenar de cuevas labradas en la pared, muchas de ellas se comunican entre sí, su tipología es variada, sirviendo como habitación, silos, de enterramientos o lugares de culto. Risco Blanco es un enclave usado a modo de Santuario o espacio dedicado al culto, de gran singularidad y en un entorno de dramática belleza. Es una estructura antigua en forma de pitón fonolítico, datado en 3’7 millones de años, de característica tonalidad blanquecina. Por su parte el de El Pajar, formaba parte de un poblado de grandes dimensiones situado en la margen izquierda de la desembocadura del barranco, adentrándose hacia el interior. Se contabilizaron a mediados del siglo XIX, unas cuatrocientas casas en lo que actualmente se conoce como Santa Águeda o El Pajar.
Los Montes de Amurga. Macizo de alto valor paisajístico situado entre los barrancos de Tirajana y Fataga, con una alta heterogeneidad en relación con la vegetación. Dentro de este sector montañoso, que desciende en forma de rampa hacia la costa, se localizan una serie muy destacada de yacimientos y conjuntos arqueológicos, sin duda, de los más originales y espectaculares de la isla.
Alrededor de 400 espacios del mundo han sido declarados como “Reserva de la Biosfera”, de los cuales cuatro se localizan en las Islas Canarias: “Reserva de Los Tiles” en La Palma, La isla de Lanzarote, La isla del Hierro y Gran Canaria.
“Gran Canaria Reserva Mundial de la Biosfera”, abarca 71.877’60 hectáreas, de las cuales el municipio de la Villa de San Bartolomé de Tirajana participa con una superficie total de 14.824’2 hectáreas. Repartidas de la siguiente forma: Parque Natural de Pilancones: 5.794’4 hectáreas. Paisaje Protegido de Fataga: 3.004’6 hectáreas. Monumento Natural Riscos de Tirajana: 772’2 hectáreas. Macizo de Amurga: 5.253 hectáreas.
Para el término municipal de San Bartolomé de Tirajana formar parte de la Reserva Mundial de la Biosfera de Gran Canaria supone: La conservación de nuestro singular patrimonio natural, cultural y paisajístico. El reconocimiento internacional al proyecto de desarrollo sostenible que iniciamos con la puesta en marcha de la Agenda Local 21. Facilitará la obtención de recursos para los proyectos que se planteen en el futuro en las zonas rurales, fomentando y reactivando planes para la agricultura, la ganadería ecológica, el turismo rural. Preservará y fomentará nuestra cultura a través de los intercambios de información entre las otras reservas integrantes. Mejora de las condiciones de vida de la población local aplicando nuevas modalidades de uso de los recursos naturales existentes, respetando siempre su conservación. Apoyo a la investigación, educación y formación ambiental a través de Red Internacional de Reservas que constituyen un extraordinario banco de datos sobre la biodiversidad y experiencias de gestión racional de recursos.
Es esta una de las actividades que permiten establecer un contacto más íntimo con la naturaleza. En el municipio y alrededores se ofrecen diversas zonas de acampada reducida como las de Mesa de las Vacas o el refugio libre de Casa de Pargana o Cho Flores, ambos sin dotación de servicios pero situados en parajes de mayor recogimiento y tranquilidad de la zona cumbrera.
En las medianías tirajaneras está Chira, albergue rural y zona de acampada con todos los servicios situados junto a la presa del mismo nombre, donde practicar remo, vela y otras modalidades náuticas, cuando tiene agua. Las zonas de acampada de El Sequero, El Bailadero o El Vivero de Tirajana, se hallan muy próximas entre sí en el Parque Natural de Pilancones y se complementan con los itinerarios senderísticos que lo recorren. Algo más alejada, la de Morro de Santiago, en la zona de Chira se beneficia de las instalaciones de la cercana Área Recreativa del mismo nombre dotada de agua, fogones, mesas, etc. El área Recreativa de la Vista de Fataga, junto a la carretera GC 60 y muy cerca de Tunte, ofrece iguales servicios.
Para poder realizar acampadas deben solicitarse los permisos correspondientes en el Área de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria y las solicitudes de uso de Refugios, en la Federación Canaria de Montañismo.
La acampada en la zona litoral sólo se permite en playas concretas como Tarajalillo, Pocito Bea, Triana y Carpinteras, previa solicitud de permiso en la Concejalía de Playas del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana.
ZONAS DE ACAMPADA
Vivero de Tirajana
San Bartolomé de Tirajana
Pista Forestal de Pilancones
10 Plazas
Tfno.: +34 928 219229
En “Permisos para la estancia en areas recreativas, albergues y zonas de acampadas”
Concejalía de Playas del Ilustre Ayuntamiento de San Bartolomé Tirajana
C/ Las Dunas 3
35100 Playa del Inglés
Telf.: +0034 928769163
Mailplayas@maspalomas.com